El interés compuesto: La verdadera fórmula para construir un auténtico ahorro
El Poder del Interés Compuesto
Las mejores prácticas para saber administrar tu dinero son haciendo estas 5 acciones: guarda el 10% de todo lo que ganas para invertir; reinvierte todo el rendimiento de tus acciones; nunca gastes más de lo que ganas; huye de los financiamientos con cuotas pequeñas e intereses altos; investiga sobre tÃtulos públicos, fondos de inversión o acciones.
Las mejores prácticas para saber administrar tu dinero son haciendo estas 5 acciones: guarda el 10% de todo lo que ganas para invertir; reinvierte todo el rendimiento de tus acciones; nunca gastes más de lo que ganas; huye de los financiamientos con cuotas pequeñas e intereses altos; investiga sobre tÃtulos públicos, fondos de inversión o acciones.
El interés compuesto es la mayor fuerza del universo, aseguran que afirmó Albert Einstein y la verdad que en términos de sacar beneficio al ahorro, no hay una herramienta más importante. ¿En qué consiste el interés compuesto? De forma muy resumida: en reinvertir cada año los beneficios que obtienes por tu dinero, de forma que cada vez obtienes intereses de un capital inicial mayor. Es el tÃpico efecto de bola de nieve.
Si tuvieses que elegir entre un céntimo que cada dÃa dobla su valor durante un mes o recibir 5.000 dólares todos los dÃas durante ese mismo periodo. Seguro que tu respuesta automática es la segunda, 155.000 dolares asegurados sin tener que hacer grandes cálculos. Una buena cifra y sin embargo muy inferior de lo que conseguirÃas con la primera opción. ¿Cómo puede ser posible? Gracias de nuevo al interés compuesto.
Las matemáticas no engañan, multiplica por dos el valor de un céntimo durante 31 dÃas y tendrás la escalofriante cifra de 10,73 millones de dólares. El camino al principio será lento y si escogiste esta vÃa es fácil que tras 10 dÃas y sólo 5,12 dólares en cuenta te estuvieses arrepintiendo. A los 20 dÃas las cosas irÃan algo mejor con 5.242,8 dólares pero todavÃa muy lejos de los 155.000 dólares. Por fortuna, a partir de ese momento el crecimiento se dispara. Apenas 5 dÃas más tarde la cuenta sumarÃa 167.772,16 dolares y el dÃa 28 superarÃa el millón de dólares.
Si las cuentas no te cuadran esta es la progresión completa.
Esta es la verdadera magia del interés compuesto.
Combinando el preahorro y el interés compuesto
Ahora que ya has visto la magia del interés compuesto, vamos a ver un caso práctico. Imagina que cuentas con unos modestos ahorros de inicio y que además vas aportando las cantidades que preahorras cada mes. El resultado será que tus ahorros crecerán mucho más deprisa y no caminarás hacia la libertad financiera: correrás.
Como siempre, nada como un ejemplo para que lo tengas más claro. Imaginemos que preahorras 300 dólares al mes y partes con 20.000 dólares en tu cuenta. Este serÃa el resultado en caso de generar un 1% por tus ahorros, que es lo más parecido a tener tu dinero parado.
De los 20.000 dólares iniciales pasarás a tener 123.470 dolares, aunque en este caso 90.000 dólares los habrás aportado mes a mes como parte de tu plan de preahorro sin apenas darte cuenta. Para realizar el cálculo hemos sumado el preahorro como un ingreso anual sobre el que también hemos aplicado el interés correspondiente, algo que en realidad no funcionarÃa exactamente asÃ, ya que las aportaciones que harás serán mensuales y por lo tanto no se beneficiarÃan de todo el interés anual.
Como en los casos anteriores, a mayor beneficio, mejor funcionamiento del interés compuesto. En el caso de un 4% de beneficio, la cifra que conseguirás al cabo de un cuarto de siglo es ya considerable: 197.591 dólares.
Y por último, mira lo que ocurre cuando de verdad eres capaz de sacar partido a tu dinero. Con una rentabilidad del 8% tus ahorros se disparan hasta los 386.405 dólares. Como en el primer caso, habrás aportado directamente 90.000 dólares a razón de 300 dólares al mes, pero en este ahora el rendimiento es espectacular.
Eso sÃ, recuerda que en estas simulaciones no se incluye la inflación, que resta valor al dinero y por lo tanto a tus ahorros, ni los impuestos que tendrás que pagar cada año y que se llevarán entre un 19,5% y un 23,5% de tus beneficios.
Ahora que ya has visto la magia del interés compuesto, vamos a ver un caso práctico. Imagina que cuentas con unos modestos ahorros de inicio y que además vas aportando las cantidades que preahorras cada mes. El resultado será que tus ahorros crecerán mucho más deprisa y no caminarás hacia la libertad financiera: correrás.
Como siempre, nada como un ejemplo para que lo tengas más claro. Imaginemos que preahorras 300 dólares al mes y partes con 20.000 dólares en tu cuenta. Este serÃa el resultado en caso de generar un 1% por tus ahorros, que es lo más parecido a tener tu dinero parado.
De los 20.000 dólares iniciales pasarás a tener 123.470 dolares, aunque en este caso 90.000 dólares los habrás aportado mes a mes como parte de tu plan de preahorro sin apenas darte cuenta. Para realizar el cálculo hemos sumado el preahorro como un ingreso anual sobre el que también hemos aplicado el interés correspondiente, algo que en realidad no funcionarÃa exactamente asÃ, ya que las aportaciones que harás serán mensuales y por lo tanto no se beneficiarÃan de todo el interés anual.
Como en los casos anteriores, a mayor beneficio, mejor funcionamiento del interés compuesto. En el caso de un 4% de beneficio, la cifra que conseguirás al cabo de un cuarto de siglo es ya considerable: 197.591 dólares.
Y por último, mira lo que ocurre cuando de verdad eres capaz de sacar partido a tu dinero. Con una rentabilidad del 8% tus ahorros se disparan hasta los 386.405 dólares. Como en el primer caso, habrás aportado directamente 90.000 dólares a razón de 300 dólares al mes, pero en este ahora el rendimiento es espectacular.
Eso sÃ, recuerda que en estas simulaciones no se incluye la inflación, que resta valor al dinero y por lo tanto a tus ahorros, ni los impuestos que tendrás que pagar cada año y que se llevarán entre un 19,5% y un 23,5% de tus beneficios.
Cuanto más tienes, más ganas
El secreto del interés compuesto reside en que el capital crece de forma exponencial porque cada año los nuevos intereses se calculan sobre el dinero más los beneficios logrados el año anterior. Como ocurrÃa en el caso del céntimo de euro con el que iniciábamos el artÃculo, cuanto mayor es la cantidad, más rédito se obtiene y más potente es el interés compuesto. Súmale una tasa de retorno.
Para que termines de entenderlo, esto es lo que pasa cuando inviertes 100.000 euros al 1% y aplicas el interés compuesto.
En 25 años, sin hacer aportaciones adicionales de capital, habrÃas generado un total de 28.243 dólares por tu dinero gracias al interés compuesto (en estas simulaciones no se incluye la inflación, que resta valor al dinero y por lo tanto a tus ahorros, ni los impuestos que tendrás que pagar cada año y que se llevarán entre un 19,5% y un 23,5% de tus beneficios).
Ahora viene lo mejor. Mira lo que pasa en cuanto se incrementa la rentabilidad que obtienes por tu dinero. El poder del interés compuesto sigue siendo el mismo, pero los efectos son mucho más claros. Si en lugar de un 1% de rentabilidad consigues un 4% pasarás a tener 266.584 dólares, es decir, que tus 100.000 dólares habrán generado 166.584 dólares. Ésta serÃa la evolución.
Por último, imagina que consigues una rentabilidad del 8% por tu dinero. ¿Qué pasarÃa con esos 100.000 dólares? Este es el resultado.
El resultado es espectacular. TerminarÃas con un capital superior al medio millón de dólares.
El secreto del interés compuesto reside en que el capital crece de forma exponencial porque cada año los nuevos intereses se calculan sobre el dinero más los beneficios logrados el año anterior. Como ocurrÃa en el caso del céntimo de euro con el que iniciábamos el artÃculo, cuanto mayor es la cantidad, más rédito se obtiene y más potente es el interés compuesto. Súmale una tasa de retorno.
Para que termines de entenderlo, esto es lo que pasa cuando inviertes 100.000 euros al 1% y aplicas el interés compuesto.
En 25 años, sin hacer aportaciones adicionales de capital, habrÃas generado un total de 28.243 dólares por tu dinero gracias al interés compuesto (en estas simulaciones no se incluye la inflación, que resta valor al dinero y por lo tanto a tus ahorros, ni los impuestos que tendrás que pagar cada año y que se llevarán entre un 19,5% y un 23,5% de tus beneficios).
Ahora viene lo mejor. Mira lo que pasa en cuanto se incrementa la rentabilidad que obtienes por tu dinero. El poder del interés compuesto sigue siendo el mismo, pero los efectos son mucho más claros. Si en lugar de un 1% de rentabilidad consigues un 4% pasarás a tener 266.584 dólares, es decir, que tus 100.000 dólares habrán generado 166.584 dólares. Ésta serÃa la evolución.
Por último, imagina que consigues una rentabilidad del 8% por tu dinero. ¿Qué pasarÃa con esos 100.000 dólares? Este es el resultado.
El resultado es espectacular. TerminarÃas con un capital superior al medio millón de dólares.
Un truco, la regla del 72
Ahora que ya tienes claro que el interés compuesto es tu aliado en el camino hacia la libertad financiera queremos facilitarte el cálculo de cuánto tardarás en duplicar tu capital una vez que empieces a ahorrar. Para ello existe la que se conoce como la regla del 72, según la cual una inversión se duplica en un periodo de años que da como resultado de dividir 72 entre el interés que consigas. De esta forma, con un interés del 6% tardarÃamos 12 años en doblar nuestros ahorros (12=72/6).
Ahora que ya tienes claro que el interés compuesto es tu aliado en el camino hacia la libertad financiera queremos facilitarte el cálculo de cuánto tardarás en duplicar tu capital una vez que empieces a ahorrar. Para ello existe la que se conoce como la regla del 72, según la cual una inversión se duplica en un periodo de años que da como resultado de dividir 72 entre el interés que consigas. De esta forma, con un interés del 6% tardarÃamos 12 años en doblar nuestros ahorros (12=72/6).
¿Cuándo empezar? HOY
El tiempo es el gran aliado del interés compuesto, es el único ‘truco’ de esta herramienta. Cuanto antes empieces a invertir tu preahorro, más y mejor podrá obrar la magia del interés compuesto. Piensa que con cada año que pase tus ahorros, que son la base sobre la que se aplican los intereses, irán creciendo y por eso mismo en los gráficos los últimos años es donde más saltos hay, donde mayor es la diferencia.
Asà que no pierdas el tiempo, empieza a sacar rentabilidad a tu preahorro, da el siguiente paso hacia tu libertad financiera.
El tiempo es el gran aliado del interés compuesto, es el único ‘truco’ de esta herramienta. Cuanto antes empieces a invertir tu preahorro, más y mejor podrá obrar la magia del interés compuesto. Piensa que con cada año que pase tus ahorros, que son la base sobre la que se aplican los intereses, irán creciendo y por eso mismo en los gráficos los últimos años es donde más saltos hay, donde mayor es la diferencia.
Asà que no pierdas el tiempo, empieza a sacar rentabilidad a tu preahorro, da el siguiente paso hacia tu libertad financiera.





Realizar un estimado de proyección de ingresos: Es importante realizar un análisis de sus ingresos a futuro y tomar en consideración proyecciones de aumento en su salario, si su plan financiero incluye comenzar un negocio que genere un ingreso adicional, si recibirá ingresos producto de inversiones realizadas en valores como bonos, acciones, fondos mutuos o de depósitos a plazo fijo. En el caso de las inversiones en valores, es muy importante considerar el beneficio agregado del interés compuesto, que es el interés que se calcula no solo sobre el capital inicial sino también sobre el interés que se ha acumulado a través de la vida de la inversión.Igualmente, se debe considerar alguna herencia por recibir e ingresos inesperados como, por ejemplo, la valorización de una inversión a través del tiempo. Recuerde que asà como existe la posibilidad de que se generen ingresos inesperados, también es sumamente importante tener siempre presente que existe la posibilidad de eventos inesperados que pueden tener un impacto negativo en nuestros ingresos. Por ejemplo, la pérdida de nuestro empleo, la reducción en salario, los gastos médicos imprevistos, entre otros. Es un sana práctica tener ahorrado y disponible la liquidez necesaria para solventar al menos un año de sus gastos fijos mensuales (un fondo de emergencia), en caso de que se pierda de manera abrupta e inesperada su principal fuente de ingreso.


